domingo, 5 de junio de 2011


La Ascensión, un nuevo modo de presencia

A nosotros, situados en el espacio y en el tiempo, nos resulta difícil comprender el sentido de la Ascensión del Señor. A primera vista, Jesús se ha alejado del hombre, como parece sugerir el libro de Los Hechos, cuando afirma que los discípulos "lo vieron elevarse, hasta que una nube lo ocultó de su vista". Pero, con palabras de Benedicto XVI, "el Jesús que se despide no va a alguna parte en un astro lejano. Él entra en la comunión de vida y de poder con el Dios viviente"; y los discípulos "saben que la ‘derecha de Dios’, donde Él está ahora enaltecido, implica un nuevo modo de su presencia, que ya no se puede perder; el modo en que únicamente Dios puede sernos cercano". O lo que es igual, Jesús no se ha alejado de nosotros, sino que se ha metido más dentro de nosotros y ha elevado nuestra vida hasta la esfera de Dios.

Es natural que los discípulos, fortalecidos por esta permanente cercanía divina, se sientan más seguros y vuelvan a Jerusalén, a la brega diaria, con la paz, la fortaleza y la alegría de quien se sabe en las manos de Dios. Pronto, iluminados por el Espíritu, entenderán aquellas palabras misteriosas de Jesús: "Me voy, pero volveré a vosotros". La Ascensión nos dice que Jesús, a quien ahora sólo vemos con los ojos de la fe, sigue a nuestro lado, con un nuevo modo de presencia: el propio de Dios. Y nosotros tenemos la misión de ser testigos y voceros de que, en Jesucristo, Dios nos ha dado la Vida que no acaba. Para nosotros, vivir no es caminar hacia la nada, y mucho menos deteriorarse, sino ascender cada día, crecer en el amor a Dios y al hombre, que es nuestra vocación, nuestra meta y nuestra mejor calidad de vida.

lunes, 16 de mayo de 2011

Comer tu Pan


¡Cuántos reciben a Jesús en estos días! ¡Y cuántos lo llevamos recibiendo desde hace tanto! Jesús nuestro amigo se nos sigue dando, repartiéndose, entregando continuamente. Es nuestro alimento.


                                                 Señor mío y Dios nuestro,

    que vienes a nosotros en la Eucaristía,

      misterio de la vida y del compartir hasta el extremo.

   Haz que al recibirte en tu Pan, en tu Cáliz, en tu Palabra,
nos dejemos transformar por Ti,

fuente de la Vida y del Amor sin límites.

No nos dejes perder la amistad contigo.

Señor Jesús, agárranos bien de la mano
para que sintamos tu guía, tu protección, tu fortaleza.

Llevarte dentro, en el sagrario de nuestro corazón,

ha de ser cada día motivo de alegría, de compromiso
y de vivir en comunión con los demás,

en ese mandamiento nuevo que es nuestra meta

y el camino único de la verdad. Amén.




Con cariño a tantos niños y niñas, catequistas, sacerdotes, religiosos yreligiosas, educadores, padres y madres, abuelos y abuelas, padrinos y madrinas, que se toman en serio y con profundidad la primera eucaristía.

Nota de los obispos de Andalucía ante las próximas elecciones

El próximo día 22 se celebrarán en nuestra Comunidad Autónoma, como en todo el territorio nacional, elecciones municipales para elegir a los responsables de la gestión municipal en los próximos cuatro años. Con este motivo, los Obispos de las Diócesis de Andalucía, cumpliendo con nuestra misión pastoral, queremos orientar las conciencias de los católicos y de todos aquellos hombres y mujeres de buena voluntad que quieran escucharnos, ofreciendo las siguientes consideraciones que ayuden al desarrollo de la vida democrática y al progreso humano, social y cultural de nuestra sociedad:
 
1. Los católicos, llamados a participar en la vida pública, lo hacen también a través del voto, cuando son convocados a elegir a sus representantes en las instituciones democráticas. El voto democrático otorga la posibilidad de manifestar la voz y los deseos de los ciudadanos, al mismo tiempo que concede la posibilidad de controlar a los propios gobernantes y de sustituirlos de modo pacífico, donde se crea oportuno (cf. Juan Pablo II, Carta encíclica «Centesimus annus», 46). Por tanto, votar en las elecciones no es sólo un derecho civil constitucionalmente reconocido, sino también una obligación moral para con el bien común de la sociedad mediante el buen gobierno, que exige un discernimiento de las propuestas para optar por aquellas que en conciencia se conforman mejor con la verdad y el bien del ser humano.

2. Los ayuntamientos tienen la función de la gestión de las poblaciones que rigen y han de prestar, por ello, un servicio cercano y eficaz a los ciudadanos, buscando el bien común, sin olvidar que la corporación municipal ha de actuar en representación de todos los ciudadanos, a fin de promover el bienestar y la integración de todos, sin exclusiones injustas, para el logro de la paz social.  

3. La Iglesia estima digna de alabanza y de consideración la labor de aquellos que se proponen servir a los ciudadanos mediante la gestión de los asuntos públicos, asumiendo el peso de su responsabilidad (Concilio Vaticano II, Constitución  sobre la presencia de la Iglesia en la sociedad actual «Gaudium et spes», 75). Por esto mismo, consideramos que, a la hora de emitir el voto, es necesario tener presente la vocación de servicio, la honradez de conducta y la austeridad de los candidatos, que les capaciten lo mejor posible para hacer un uso equitativo y solidario de los recursos públicos en beneficio de todos.

4. La doctrina social de la Iglesia enseña, además, que todo hombre ha sido creado a imagen y semejanza de Dios y goza, por ello, de una dignidad única e insustituible en su condición personal y social. Por eso, al elegir a los representantes de los ciudadanos de entre los candidatos que se presentan, hay que tener en cuenta que el modelo político de sociedad que proponen garantice la dignidad y los derechos fundamentales de todas las personas. A la hora de depositar el voto, es necesario tener en cuenta su posición ante los derechos de las personas, el respeto a la vida en su desarrollo e integridad, el ejercicio personal y social de la libertad religiosa, la justicia y la transparencia de la gestión pública, la lucha contra la corrupción, la ayuda y promoción social de los más pobres, especialmente de los marginados y de cuantos carecen de trabajo; así como la preocupación por la conservación y salvaguarda de la creación.


Por todo ello, al acudir a votar a sus representantes, los ciudadanos han de hacerlo como quienes ejercen un derecho y cumplen con un deber social de carácter moral, que ha de contribuir a la  promoción de una vida digna para todos.
Rogamos al Señor y al Santísima Virgen que las próximas elecciones municipales contribuyan al crecimiento de nuestra sociedad en verdad, libertad, justicia y paz.
 
 

lunes, 9 de mayo de 2011

El atrio de los gentiles
Así se llamaba el primer recinto, de los tres que tenía el templo de Jerusalén. La causa de dicho nombre era que podían entrar en él todas las personas, también las que no eran judías. La Iglesia Católica acaba de instaurar una plataforma de encuentro y de diálogo que lleva también esta denominación: "El Atrio de los Gentiles".

Este diálogo entre creyentes y no creyentes ha tenido lugar precisamente en París, cuna de la laicidad por excelencia, durante los días 24 y 25 de marzo. Ha tenido por sedes la UNESCO, la Sorbona, el Instituto Francés (que engloba las Academias), los Bernardinos (un centro de reflexión filosófica y teológica fundado en el s. XIII) y la catedral de Notre Dame.
Y es que los católicos no tenemos miedo a la razón, sino que animamos a todos a que no se dejen llevar por ideologías ni prejuicios, a que reflexionen y den razón de su esperanza, a que escuchen los argumentos del otro.

Cuando una minoría de laicistas intolerantes intenta expulsar de la universidad todo debate sobre temas religiosos, cuando algún ateneo andaluz impide que un Obispo presente la fe que profesa, cuando muchas personas que ignoran el tema dicen que la fe y la religión son puros sentimientos ajenos a la inteligencia, la Iglesia invita al diálogo, a la reflexión y al debate, consciente de que el conocimiento nos humaniza, nos hace más libres y nos lleva hasta el Misterio.

Por eso, deseo decir a los creyentes que no tengan miedo al uso de la razón ni al progreso de las ciencias. Y, de paso, preguntar a los laicistas beligerantes por qué tienen miedo a que se hable de Dios en televisión, en radio, en los colegios y en la universidad, pagados también con nuestros impuestos. Si Dios no existe, ¿por qué tienen tanto miedo de que tomemos la palabra?

viernes, 29 de abril de 2011

jueves, 28 de abril de 2011

domingo, 24 de abril de 2011

¡¡CRISTO HA RESUCITADO, ALELUYA, ALELUYA!!
¡¡Que alegría mas grande!!
Seamos “gentes de Pascua” vivamos la vida del Resucitado con la alegría y la experiencia de la Resurrección, seamos mensajeros de esta buena noticia… “no tengamos miedo”…anunciémoslo y llevemos esta alegría a nuestras familias, trabajos, grupos,... a todos aquellos que nos necesitan en este mundo que hoy vivimos.
Gracias Señor por el gran regalo de la vida, la vida en Cristo Resucitado.
¡¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!!

domingo, 17 de abril de 2011

“ESCÁNDALO Y LOCURA”

“Los cristianos seguimos celebrando al Dios crucificado, para no olvidar nunca el “amor loco” de Dios a la humanidad y para mantener vivo el recuerdo de todos los crucificados. Es un escándalo y una locura. Sin embargo, para quienes seguimos a Jesús y creemos en el misterio redentor que se encierra en su muerte, es la fuerza que sostiene nuestra esperanza y nuestra lucha por un mundo más humano.

¡¡¡FELIZ CAMINO HACIA LA PASCUA!!!!

IX Estación


Jesús cae por tercera vez
Jesús cae y es pisoteado. Cae por el peso de la Cruz, por las burlas y la avalancha del mal. Cae por sí mismo, pero es tirado. Estructuras, intereses, poderes que oprimen, siguen tirando y aplastando a Jesús: en África, en Asia, en América… y aquí, también muy cerca de donde vivimos, con nuestro estilo de vida, nuestra búsqueda de comodidades, nuestras opciones. Nosotros también, desgraciadamente, pisoteamos a Jesús. Parece que le amamos, pero en el momento crucial, nos pueden nuestros gustos, intereses y apetencias.
Él se queda solo, tirado, pisoteado. ¿Nos hemos dando cuenta del Cristo tirado en la calle, al que llamamos sin techo, sin papeles, sin…?
No seamos cómplices de empobrecer al hermano. No pisoteemos a Jesús en el hombre o mujer que está en la cuneta de la historia y del mundo. Aún estamos a tiempo de ayudar a levantarlo. Tan cerca. Tan lejos. Es una cuestión estructural y también de cada uno.


Oración: Señor Jesús, que caes por tercera vez, con más dureza, al suelo. Tú sientes la carga de la Cruz y el desprecio de aquellos que dan la espalda a tu Evangelio, de los que prefieren ganar intereses en lugar de desvivirse por el bien del hermano. Que esta tercera caída sea para nosotros una fuerte interpelación para tener cuidado al pisar y no aplastar al más débil, con el afán de enriquecer nuestro propio yo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.